sábado, 27 de octubre de 2018

20 reglas para crear un buen diseño


Revisando nuestra biblioteca, en los últimos días hemos vuelto a releer un libro de diseño gráfico muy recomendable no sólo para diseñadores, sino para todos aquéllos que en algún momento necesiten evaluar la calidad y la idoneidad de un diseño, para su empresa, por ejemplo. Se trata de Los elementos del diseño. Manual de estilo para diseñadores gráficos, de Timothy Samara.
Hemos de decir que no podríamos estar más de acuerdo con el punto de partida de este manual: veinte reglas para crear un buen diseño. Evidentemente, las reglas están para saltárselas, pero incluso para eso hace falta saber cómo hacerlo: hay que conocerlas, hay que dominarlas y, en determinados momentos, ser escurridizos con ellas.
 Pero si no tenéis tiempo para leer este estupendo libro completo, o si necesitáis un resumen que os ayude a entender mejor estas veinte prácticas de Timothy Samara, aquí os las traemos, resumidas, comentadas y con ejemplos. Hay que reconocer que en algunas el autor tiene más razón que un santo.

1. “Ten un concepto”.

Diseñar sin concepto es como pretender atravesar un desierto sin una brújula: seguro que te pierdes. Y si tú te pierdes, nadie te va a encontrar, nadie va a saber qué quieres decirle. Por eso, es fundamental tener muy claro qué quieres decir y cómo vas a hacerlo, como en la siguiente imagen, un cartel sobre el día del padre (como verás, no hacen falta muchos elementos si tienes claro aquello que quieres decir).

2. “Hay que comunicar, no decorar”.

En comunicación nuestra finalidad nunca debe ser “que quede bonito”. Reconozcámoslo: no somos artistas, ni pretendemos serlo. Nuestro objetivo no es la pieza gráfica en sí misma, sino la respuesta que obtendremos gracias a ella de nuestro público objetivo. Esto no significa que no deba ser estéticamente buena, todo lo contrario: creamos objetos de persuasión. En este sentido, todo lo que coloquemos en un diseño debe comunicar, debe tener una razón de ser. ¿Quieres poner un adorno? Piensa más bien en una forma de significar y hacer más recordable un mensaje.

3. “Habla con un único lenguaje visual”.

Hay que ser coherentes, especialmente en lo que a identidad visual corporativa se parece. Todas las piezas gráficas deben ser como hermanas: diferentes, con personalidad propia, pero con la misma esencia. Así se construyen visualmente las marcas, así las hacemos recordables y reconocibles.

4. “Utiliza dos familias tipográficas como máximo”.

A lo que nosotros añadimos “y úsalas para jerarquizar la información”. La tipografía puede ser de gran ayuda para comunicar un mensaje, o puede ser un arma de destrucción masiva, generando un caos incomprensible y dificultando la lectura. Puedes ayudarte del color, el tamaño y el estilo de la letra.

5. “Golpea en dos tiempos: ¡un, dos!”.

Desengañémonos, nos van a dedicar un minuto si tenemos suerte. No es por ponernos finos, pero el ser humano es así: la resistencia cognitiva impide que nos fijemos en todo lo que nos rodea, y menos mal, porque nos volveríamos locos. Pero claro, esto es un problema para el mundo del diseño. Solución: guía la mirada del que te ve, destaca lo que verdaderamente importa y aprende a captar la atención: el número dos es nuestro objetivo, pero si no ven el uno no te van a hacer caso y se quedarán ahí.

6. “Escoge los colores con un propósito”.

Los colores están para usarlos, atrévete a hacerlo, pero con criterio. Úsalos, son un arma muy potente, pero cuidado con ellos, pueden volverse en tu contra. En la imagen que a continuación te mostramos puedes ver una publicación en la que cada sector de actividad se identifica con un color, facilitando su representación gráfica y su reconocimiento.

7. “Si puedes hacerlo con menos, adelante”.

O lo que es lo mismo, menos es más. Para todo hay excepciones, pero esta regla garantiza que no te equivocarás: ante un estimulo sencillo, más posibilidades de ser leído, escuchado, visto… obvio.

8. “El espacio negativo es mágico: no lo rellenes, ¡créalo!”

Nosotros preferimos llamarlo “no le tengas miedo al blanco”. No hay que llenarlo todo, hay que dejar respirar el diseño o sentirás al verlo la misma sensación que al entrar en el metro a las 7:30 h. Las piezas gráficas en muchas ocasiones son como las personas: valen más por lo que callan que por lo que cuentan.

9. “Trabaja la tipografía como si tuviera la misma importancia que la imagen”.

A lo que nosotros añadimos, “porque de hecho la tiene”. La capacidad comunicativa de los caracteres escritos es infinita, y no sólo por lo que nos dice el significado de la palabra, sino por lo que nos cuenta la forma gráfica de la misma.

10. “Los tipos sólo son tipos cuando son agradables”.

Si no, no se sabe muy bien lo que son. Hay que ser armónico, hay que ser claro y, sobre todo, hay que ser legible. Puede ser muy bonito, pero si no se lee no nos vale para nada. Facilita la lectura y te leerán.

11. “Tienes que ser universal; recuerda: tu trabajo no es para ti”.

Ni para tu cuñado, ni para tu mujer o marido, ni para tu hijo o hija. Piensa hacia fuera, proyecta tu idea para que pueda llegar a tu público, que es quien realmente importa. Habla su lenguaje y ellos hablarán el tuyo.

12. “Comprime y separa”.

Aprovecha los espacios, pero ten la capacidad de generar ritmo en la lectura: genera zonas informativa que griten pidiendo atención y otras que susurren y permitan alcanzar un nivel comunicativo superior. Y sobre todo, aprende a utilizar el silencio, la ausencia de elementos que hará que lo realmente importante destaque de verdad.

13. “Distribuye  la luz y la oscuridad como fuegos artificiales o un amanecer”.

Sé expresivo y ayúdate de la luz para componer, para crear “ambientes” únicos.

14. “Sé contundente: hazlo a conciencia o no lo hagas”.

Sé claro y conciso, sé fiel al concepto y a la estrategia, y síguelos hasta su última consecuencia. Así el mensaje llegará mucho más claramente.

15. “Mide con los ojos: el diseño es visual”.

La geometría no siempre es la respuesta: piensa en cómo te verán y actúa en consecuencia. Coo los cuberos aquí no pintan nada, fíate del ojo del buen diseñador. El diseño es orgánico, no lo olvides.

16. “No rapiñes las imágenes, créalas”.

Los stocks están muy bien, pero sé creativo, cambia, procesa, experimenta.

17. “Ignora las modas”.

Especialmente en aquéllas piezas que deban perdurar en el tiempo (logotipos, etc.). Y al contrario, arriésgate cuando busques un impacto rápido y que no deba ser actual durante mucho tiempo, pero sin pasarte.

18. “¡Muévelo! Estático es igual a aburrido”.

Cuando algo es aburrido ¿por qué va a leerse? Recuerda: nos dedicarán poco tiempo, así que aprovéchalo.

19. “Busca en la historia, pero no la repitas”.

Usar un contexto de una época pasada determinada puede ayudar a dotar de significado al mensaje y hacerlo más recordable. Lo “retro” en muchas ocasiones transmite significado y, por tanto, es comunicativamente útil.

20. “La simetría es el mayor de todos los males”.

Desde nuestro punto de vista, es un poco exagerado, pero viene a decir que lo simétrico es predecible, y lo predecible es susceptible de pasar desapercibido. Todo lo que se salga de una estructura simétrica llamará la atención.
Por todas estas reglas, nos parece un libro muy recomendable para todos aquellos que se estén iniciando en diseño gráfico. Y también para aquellos que necesiten valorar si un diseño es apropiado o no. Todas estas normas son ciertas, se aplican y ayudan a diseñar.
Pero, como decíamos al principio, las normas hay que conocerlas para saltárselas, así que lo mejor de todo es la regla número 21: Confía en un Diseño Gráfico profesional que haga que tu objetivo en comunicación se cumpla. Estas reglas te ayudarán a distinguir, a elegir y a apreciar lo que un buen diseño puede hacer por ti.

viernes, 26 de octubre de 2018

10 COSAS QUE APRENDÍ COMO AUTÓNOMO Y DISEÑADOR GRÁFICO FREELANCE (ANTONIO)

Permíteme que me presente: Me llamo Antonio.
He sido diseñador gráfico freelance durante mucho tiempo y he trabajado para cientos de clientes. Después tuve un estudio de diseño gráfico en el centro de Madrid y había días en los que los clientes hacían cola para entrar en mi oficina. Después, tras cinco años, cerré mi oficina y me fui a viajar por el mundo con mi portátil durante un año y medio mientras trabaja para mis clientes en España.
Cuando empecé en esto del diseño gráfico, hubo días en los que me dieron ganas de mandar todo a tomar por culo. Hubo días en los que quería matar a mis clientes. Hubo días en los que odié mi profesión. Después, un buen día, me di cuenta de que casi siempre el problema era que yo no tenía ni la más remota idea de cómo hacer las cosas bien.
Aprendí a la fuerza y a base de equivocarme constantemente.
Aprendí gracias a enfrentarme a todo tipo de problemas que siempre surgen cuando tienes un negocio, que siempre surgen cuando tratas con personas, que siempre surgen cuando tratas contigo mismo, que, afortunadamente, surgen cuando eres el capitán de tu alma, el amo de tu destino.
Estos son mis diez aprendizajes como diseñador gráfico freelance que me hicieron ver mi trabajo desde otra perspectiva. Quizás todo lo que te voy a contar a continuación te parezca una mierda muy grande, quizás te cambie la vida.
Estas son las diez cosas que aprendí como diseñador gráfico Freelance:

Cobra SIEMPRE el 50 % por anticipado

No sé si has notado que SIEMPRE va en mayúsculas. Siempre es siempre. Cobrar por anticipado si eres diseñador gráfico es absolutamente obligatorio. Si no lo ves claro y estás empezando, simplemente confía en mí.
Pasé mis dos primeros años en mi estudio de diseño gráfico teniendo miedo de mencionar el tema del cobro y, en la mayoría de las ocasiones, sólo lo decía cuando el cliente me preguntaba. Sin embargo, un buen día, un poco cansado de mí mismo y de ciertos clientes, tuve la lucidez de escribir al final de todos mis emails y presupuestos la siguiente frase:
“A la aceptación del presupuesto se abonará el 50 % mediante transferencia a la cuenta XXXXXXX”.
Con este simple gesto abrí la caja de pandora. Una pequeña acción que generó un cambio gigante. Esto fue lo que ocurrió:
  • Me quité de una sola vez a (casi) todos los morosos y a esos clientes “dudidativos”. Cuando un cliente está obligado a pagar un dinero por adelantado, se piensa dos veces el dejarte a medias un trabajo.
  • Me respetan más, es como si fuera magia. Cuando tú mencionas tus condiciones de pago como si fueras una empresa seria, normal y corriente, parecerás una persona seria y te tratarán como tal. Todo serán facilidades para ti.
  • Puedes hacer eso de “comer” y “pagar tus facturas” mientras empiezas, terminas y entregas tus trabajos.
Si hubiera hecho esto desde el principio, nunca tendría que haber escrito el Manual del Perfecto Hijo de Puta.

COBRA EL 100 % cuando realices un trabajo de impresión

¿He dicho el 50 %? perdona, quería decir el 100 %…
Vale, he de admitir que está muy bien eso de cobrar el 50 % cuando se trata de diseño gráfico. La razón de cobrar el 50 % cuando pido un trabajo de diseño es porque quiero un adelanto para saber que el cliente se compromete tanto como yo, y cuando termine el trabajo y se lo enseñe, cobraré el 50 % restante.
Sólo tardé dos años en poner en práctica un concepto tan simple pero… después me di cuenta de que cuando un cliente me pedía algo de imprenta como tarjetas de visita, flyers o carteles, cobrarle el 50 % no era suficiente ya que yo tenía que pagar en la mayoría de las ocasiones a la imprenta por anticipado el 100 % del trabajo,  lo cual me suponía a mí una pérdida de dinero en el inicio. Después tenía que esperar no-sé-cuántos-días a cobrar el 50 % restante de mi cliente. Esa situación me daba un poco de angustia, bajón, y falta de liquidez.
Míralo de este modo: Si se supone que soy un profesional que lleva muchos años en el sector, es el cliente quien me ha encontrado a mí, los comentarios en internet me avalan y dicen que soy de fiar, y además de ello tengo incluso cara de tío honrado, ¿por qué no hacer que sea el cliente quien se fíe de mí, en vez de ser yo quien me fie de él que no le conozco de nada y no tengo manera de averiguarlo?
Es muy sencillo: Todas o casi todos las empresas que conozco y que aparentemente van viento en popa, cobran por anticipado antes de empezar si quiera a hacerte un trabajo. No tienen problemas de impagos y no tienen problemas de liquidez. ¿Si todas las demás empresas lo hacen, por qué tú no?

¿Conclusión?
Aquí va uno de los pilares más importantes de un diseñador gráfico. Cuando escribas un email a tu cliente con tu presupuesto, simplemente pon esto al final:
Forma de pago en metálico o por transferencia bancaria a la cuenta 00000:
Diseño: 50% por anticipado. El 50 % restante a la entrega de los originales.
Impresión: 100 % por anticipado.
Sí, eso que escuchas es el sonido de la tranquilidad y de la paz mental.
Sé que te da miedo, sé que te entran sudores fríos con sólo pensar en decirle a tu cliente que te tiene que pagar antes de hacer el trabajo, pero por favor, créeme si te digo que si lo practicas, si lo interiorizas, acabarás viéndolo como algo normal y, lo que es más importante, tu negocio y tu relación con tus clientes cambiará. Es más, mejorará como nunca habías imaginado.

ENTIENDE EL DINERO y no tengas reparos al hablar de ello

Entender el dinero y no tener vergüenza a hablar de ello me ayudó a lo siguiente:
  • Mostrar mis condiciones de pago en los emails o mediante palabra. Sin tapujos, sin miradas para otro lado, sin titubeos.
  • Como decía antes, a mí me aterraba la idea de hablar de dinero, pero cuando me di cuenta pensé: ¡Pero vamos a ver por Dios!, ¿De qué se supone que va todo esto y para qué estoy yo aquí dispuesto a emplear todo mi tiempo y juventud trabajando para gente que no conozco de nada? Vamos a hablar de lo principal, que es cómo, cuánto y cuándo me vas a pagar. No es ser rudo o descortés, es valorar tu tiempo y tu trabajo.
  • Me ayudó a entender una frase que me decía mi padre a menudo: “Más vale una hora de trato que cien de trabajo”.
  • Darle al dinero la importancia justa que merece. Ni más, ni menos.
  • Contar el dinero en frente del cliente cuando me paga en metálico. Mi padre, el cual ha trabajado muchos años en un banco, me dijo en una ocasión: Cuenta siempre el dinero frente a tu cliente. ¿Por qué? porque si el cliente se ha equivocado y te ha dado de más, habrá que devolvérselo, del mismo modo que si se ha equivocado y te ha dado de menos, tendrá que darte lo que falta. Te encontrarás a personas que te digan algo así: ¿Qué pasa, no te fías de mí? Pues mira amigo… ¡¡SI ANTES ME FIABA, AHORA DESPUÉS DE TU PREGUNTA YA NO!! Ahora contaré dos veces y do-ble-men-te len-to para asegurarnos de que el dinero está correcto. No es confianza o falta de ella, es simplemente previsión. Ronald Reagan dijo una vez: “Confía, pero verifica”.
Te recomiendo que te leas inmediatamente el libro “Padre Rico Padre Pobre”, de Robert Kiyosaki. Te garantizo que cambiará tu manera de entender el dinero y el trabajo, PARA SIEMPRE. Si quieres saber algo más sobre este libro (y sobre los otros cuatro que más impacto han tenido en mi vida), léete mi artículo sobre los libros que me cambiaron la vida.

Aprende INGLÉS

Cada vez son más los extranjeros que vienen aquí a vivir o por negocios y afortunadamente cada vez somos más los españoles que sabemos inglés, pero creo que sigue sin ser suficiente.
Saber inglés hoy en día y venderte por internet con una página creada para los angloparlantes, puede significar el estar por delante del 95 % de tus competidores. Si no lo has hecho ya, ESTÁS PERDIENDO EL TIEMPO. Posicionar una página web en las primeras posiciones cuando tienes una gran competencia, es difícil, pero posicionarla cuando eres el único en tu ciudad es sólo cuestión de quice o treinta días.
Para aprender inglés te recomiendo que utilices la aplicación gratuita Duolingo y que lo complementes con una o dos clases semanales por skype con Preply. En Preply puedes dar clases con profesores muy cualificados desde los 7-8 dólares hasta los 40 dólares. Yo por ejemplo estoy tomando una clase de italiano semanal con Luca, un Italiano con quince años de experiencia dando clases y que cuenta con un millón de certificaciones. Luca vive en México, y como vive en México sólo cobra 8 dólares la hora.  Por ocho dólares, tengo un profesor particular en el otro lado del mundo que soluciona todas mis dudas, me manda deberes y me explica pacientemente todo lo que mi mente necesita saber.
Estos son de los mejores sistemas que he conocido para aprender un idioma, aunque el mejor de todos, el mejor mejor,  es irte a vivir y trabajar unos meses a un país angloparlante como hice yo.

¿Trabajar para amigos? LO MENOS POSIBLE

Lo que en principio parece una súper fantástica idea, significará, en muchísimas ocasiones, quedarte sin el amigo y sin el dinero. Pero de eso ya nos han avisado antes un millón de veces, ¿verdad? ¿Cuántos supuestos amigos he perdido por el camino?
Para no extenderme mucho pondré sólo un ejemplo de los muchos que tengo en la cabeza:
Hay amigos que te piden un trabajo, se lo haces con todo tu amor, y luego una vez acabado deciden que no lo quieren por alguna razón.
No pasa nada, dices tú. Si no lo quieres págamelo para mostrar respeto por mi trabajo y mi tiempo, ¿no?.
Espera, ahora que lo pienso somos amigos y tampoco es cuestión de ponerse así. Quizás me estoy excediendo. Si quieres lo que hacemos es que me invitas a una cena. ¿No?, ok ¿una cerveza?. Mmmm, ¿tampoco?, bueno, al menos un “lo siento”, o quizás un “gracias”?
Vale, joder, ¿al menos volver a llamarme? NADA. Adios dinero, adiós amigo, adiós modales, adiós sentido común.
Esta anécdota me lleva a recordar otra de esas grandes frases de mi padre: Mira Antonio, tienes que entender que existen tres maneras de comportarse frente a un favor;
  1. Están las personas que te dan las gracias.
  2. Luego, las más comunes, son las que lo olvidan.
  3. Y por último, por desgracia, están las que se vengan de ti.

Saber decir NO

Ser asertivo es lo mejor y más valioso que me ha enseñado mi negocio.
Existen clientes, muchos de hecho, que juegan a tensar la cuerda, la tensan y la tensan para ver dónde está tu límite y dónde está esa delgada línea que conforma tu frontera entre la cordura y la locura.
  • Te llamarán a las 11 de la noche para un cambio urgente* (Ver el punto 9).
  • Te pedirán que vayas a verles a su oficina/empresa/restaurante para que te enseñen un cambio en el diseño que sólo te llevará 10 segundos, el cual te podrían decír por email, teléfono, whatsapp, ¡o mediante código morse si es lo que quieres!. Pero no me hagas ir a tu maldita oficina para un puto cambio de cinco segundos. Cabrón.
  • Regatearán tus precios hasta hacerte pensar que eres el esclavo más mal pagado de todos. ¡Espera! Pero si no soy un esclavo….¿no?.
  • Jugarán una y otra vez, y otra vez, y otra vez, con tu tiempo. Jugarán tanto con tu tiempo que te plantearás si realmente merece la pena trabajar por tu cuenta.
  • Regatearán aún más.
  • Y un poquito más.
Todo lo anterior (y muchísimo más) ocurrirá a menos que sepas decir la palabra más importante de todas cuando tienes un negocio… ¡¡NO!!.

No pongas en riesgo tu PAZ INTERIOR

Opino exactamente lo mismo que decía Sergio Fernández en una de sus conferencias.
Cada vez que me llega un trabajo o cada vez que tengo que tomar una decisión, me hago unas simples preguntas mentalmente: ¿Esto va a perturbar mi paz interior? ¿Vale la pena? ¿Si hoy fuera el último día de mi vida, me gustaría pasármelo haciendo este trabajo?. Estar tranquilo contigo mismo es lo mejor a lo que puedes optar, y además… ¿no era exactamente por esa razón por la que me puse a trabajar por mi cuenta y me hice autónomo?
Sergio Fernández es el autor de Vivir sin jefe, uno de los más grandes libros para ayudarte a gestionarte a ti mismo y a tu empresa, y que además me dedicó en persona-
“El libro que hará que ames trabajar por tu cuenta”.

Saber decir SÍ

La asertividad no es sólo la capacidad de decir no, es también la capacidad de gestionar tu comunicación de una manera correcta y de defender tu posición sin agredir ni exponerte a ser agredido.
Saber decir sí de una manera consecuente y sana es una tarea que me ha llevado también media vida. En muchísimas ocasiones hay que pararse un segundo y pensar si realmente estás diciendo NO a algo sólo porque es más cómodo, o por miedo, o por cabezón.
¿Has visto la película “The Yes Man”? (Di que sí, en su traducción Española).
En ella, Jim Carrey no puede decir que NO a nada, por lo que acaba haciendo mil cosas con lo que ello implica. Aprender, disfrutar de situaciones diferentes, experimentar, arriesgar, VIVIR.
Aquí va un ejemplo: Mis dos primeros años en el estudio los pasé básicamente solo en mi oficina salvo por las ocasiones que algún amigo venía a trabajar conmigo.
¿Por qué? por miedo a contratar, o, en muchas ocasiones, incluso por miedo a aceptar esas muchas invitaciones de colegios o universidades que querían ofrecerme alumnos en prácticas.
Estaba en una especie de bucle y en un callejón sin salida cuando un día me llamó mi colegio (Salesianos de Atocha) para ofrecerme otro alumno y, esta vez, les dije que sí. Me sorprendí a mí mismo venciendo el miedo y no puedo estar más agradecido de la decisión. En poco tiempo pasé de estar solo a de repente tener un alumno en prácticas y una estupenda diseñadora contratada por horas.

NO, no lo quieres para ayer

Bueno, en realidad puedes quererlo para cuando tú quieras, así que quizás yo debería decir que casi con total seguridad NO lo necesitas para ayer. Y posiblemente tampoco para mañana, y seguramente tampoco lo necesitas para dentro de cinco días. Vivimos en un país donde las urgencias (As Soon As Possible o A.S.A.P. como dicen los angloparlantes) nos acechan detrás de cada esquina. Parece como una especie de necesidad el tener a la gente en una tensión continua, pensando que quizás así pasa más desapercibida tu falta de previsión. ¿Te suena de algo?.
He visto a decenas de clientes esperar a pedirme algo durante días y semanas, para, en el día que finalmente se deciden, decirme que lo necesitan con urgencia. ¡TÓCATE LAS PELOTAS!
Yo no creo en las urgencias, o, debería decir, creo muchísimo en la planificación, en la tranquilidad, y sólo un poquito en las urgencias.
Las urgencias existen, pero son realmente excepciones.
¿Te sabes esa historia de que si pones una palabra en negrita, esta resaltará por encima del resto? Ahora, ponme dos en negrita. Bien. Ahora ponme diez palabras en negrita. Bien. Ahora ponme cincuenta palabras en negrita. Mmm, vale, parece ser que ahora nada destaca sobre el resto ni nada es relevante. Si todo es negrita, nada es negrita.
Pues con las urgencias ocurre lo mismo. Si todo es importante y es para ayer, al final normalizas la urgencia, cuando una urgencia debería ser algo atípico.
Uno de los mejores libros que he leído nunca sobre gestión de trabajo fue Rework, (Reinicia, en Español, te recomiendo encarecidamente que lo leas)cambia para siempre tu manera de trabajar.
“Ignora este libro ante tu propio riesgo”, Seth Godín.

LIBERTAD

Para ser completamente sinceros, la libertad no la aprendí el primer día de tener mi negocio.
Ni el primer mes, ni el primer año.
Ni siquiera era consciente de qué era la libertad cuando llevaba casi dos años y medio trabajando.
Te contaré una breve historia: Cuando monté mi estudio de diseño estaba saliendo con una chica y, ella, tuvo la oportunidad de irse durante tres meses a Lisboa para complementar sus estudios de doctorado. Me dijo que por qué no me iba unas semanas con ella y así disfrutaba de los buenos vinos, los increíbles manjares y los maravillosos fados.
No puedo, le dije rotundamente yo. ¿¿¿¿POR QUÉ??? contestó ella con tristeza. Porque tengo un negocio y tengo mucho trabajo, le dije yo.
Dos años más tarde conocí a Ángel Alegre y aprendí de él a vivir al máximo, también leí a Tim Ferris y su famosísimo libro La semana laboral de 4 horas y, como a tantas otras personas antes que a mí, me cambió realmente la vida.
“La vida es una gran aventura llena de posibilidades.”
Ángel Alegre
Las condiciones nunca son perfectas.
“Algún día” es una enfermedad que se llevará tus sueños a la tumba contigo.
Tim Ferris
“Quiero decir que muchas de las cosas que recomiendo te parecerán imposibles y hasta contrarias al sentido común más elemental. Soy totalmente consciente. Decídete a probar estas ideas como un ejercicio de pensamiento lateral. Si lo intentas, verás lo profunda que es la madriguera del conejo, y nunca mirarás atrás.
Respira hondo y déjame mostrarte mi mundo. Y recuerda: tranquilo. Es hora de divertirse y dejar que el resto fluya.”
Tim Ferris
Y entonces yo empecé a pensar que había algo que no estaba haciendo bien.
Tenía, supuestamente, la posibilidad de hacer lo que quisiera con mi tiempo y era libre de tomar mis propias decisiones, pero la realidad es que yo no hacía nada más allá de despertarme tarde si algún día me apetecía. Con el pasar de los años, poco a poco, me di cuenta de que en el juego este en el que estamos metidos soy yo el que pone las reglas y selecciono el nivel de dificultad de mi juego, así que, un día, decidí irme a pasar dos meses a Alicante a trabajar frente al mar.
En otra ocasión me fui un mes a Lisboa alquilando una habitación en el barrio alto. También fui a trabajar a Senegal, y Marrakech.
Despuésme fui a Malasia y Bulgaria y Polonia y Slovakia.
Y bueno… también en Julio de 2015 decidí irme a viajar por el mundo y viajé durante más de un año y seis meses por Argentina, Chile, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Cuba, Estados Unidos, China, Vietnam, Camboya…
Hice todo eso mientras trabajaba online para mis clientes de España. A veces ganaba más dinero y otras menos, pero siempre lo suficiente como para mantenerme y tener una vida llena de experiencias alucinantes e inolvidables.
Y todo esto...¿¿¿¿POR QUÉ????
Porque tengo un negocio y soy libre.
Soy yo el que toma las decisiones, soy yo el que selecciono el nivel de dificultad de mi juego, soy yo el que elijo cómo vivir… ¿recuerdas?.

¡¡BONUS!! Estoy aquí para disfrutar, compartir, enseñar, aprender, soñar, ayudar

En estos años he trabajado para más de trescientos cincuenta clientes, lo cual me ha dado la oportunidad de conocer a muchas PERSONAS.
A veces nos olvidamos de que quien tenemos frente a nosotros es un ser humano con necesidades, ilusiones, habilidades, experiencias, sentimientos, conocimientos… como nosotros.
Y a veces somos tan tontos e ingenuos que caemos con frecuencia en la trampa de pensar que no tenemos algo que aprender de cada una de esas personas y de cada una de las situaciones que la vida nos trae.
Yo estoy contento y satisfecho sólo con el hecho de pensar que de cada persona que ha pasado por mi vida laboral, he sacado un aprendizaje personal.
También estoy satisfecho de haber entendido POR FIN que es ridículo pensar que existe una separación entre vida laboral y personal. Al final las cuentas no me salían.
Hay una vida, punto. Sólo tienes una vida, entiéndelo. Tu vida no empieza cuando sales del trabajo. Tu vida no termina los domingos a las 12 de la noche. Tu vida no empieza los viernes. NO.
Sólo tienes una vida y depende de ti cómo la vivas.
Lo que aprendí es que yo puedo y de hecho debo disfrutar, compartir, enseñar, aprender, soñar y ayudar con todas y a todas las personas que tenga la suerte de cruzarme en mi camino.
***
Si te ha gustado el artículo, por favor, compártelo en las redes socia… espera un momento. ¿Sabes una cosa? Una de mis técnicas para conseguir clientes es nunca pedir nada ni ofrecer nada. Lo único que hago es dejar constancia de que existo a las personas, y facilitarles que se pongan en contacto conmigo.¿Cómo? Muy sencillo, les dejo mi tarjeta de visita donde pone que soy diseñador. Si ellos quieren y tiene necesidad, ten por seguro que me llamarán.
Yo no les digo “si quieres llámame”, ni tampoco les digo “me encantaría trabajar para ti” o “Te mando un presupuesto cuando quieras”. NO.
Eso me parece mendigar trabajo o mendigar atención.
Siempre he pensado que si a mí no me gusta que me atosiguen o que me intenten convencer de algo o vender algo, a mis potenciales clientes y a las personas en general, tampoco. ¿Qué es lo que quiero decir? Que si quieres compartir algo, lo harás porque lo consideras bueno, no porque yo te lo pida.
Siempre digo que yo no quiero vender, yo lo que quiero es que me compren.

lunes, 22 de octubre de 2018

20 reglas para crear un buen diseño


1. Ten claro el concepto, el mensaje.
2. Hay que comunicar, no decorar
3. Habla con un único lenguaje visual.
5. Utiliza dos o tres familiastipográficas como máximo.4
5. Golpea en dos tiempos:atraer y retener.
6. Escoge los colores con unpropósito.
7. Menos es más.
8. El espacio negativo es importante.
9. La tipografía tiene la mismaimportancia que la imagen.
10. Los tipos que no se puedenleer no tienen función ninguna.
11. Tienes que ser universal;recuerda: tu trabajo no es para ti.
12. Comprime y separa.
13. Asegúrate de que hay una ampliagama de valor tonal.
14. Actúa con seguridad: hazlo aconciencia o no lo hagas.
15. Mide con los ojos:el diseño es visual.
 16. Haz tú mismoaquello que necesites.
17. Ignora las modas.
18. Las composicionesestáticas son aburridas.
19. Busca en la historia,pero no lo repitas.
20. Huye de la simetría

Sabes cual es el mejor color para vender?



Los investigadores de mercado han podido comprobar que el color afecta notoriamente los hábitos de compra de las personas. Mientras que los compradores impulsivos responden mejor al rojo, naranja, negro y azul, los compradores que planean más sus compras, responden mejor al rosado claro, celeste y azul marino.
  • 1.- Rojo. Imagen vía cosechadel66.
  • Es un color que representa poder, atracción y logra mantener la atención del consumidor. ...
  • 3.- Verde. ...
  • 4.- Amarillo. ...
  • Es un color arriesgado, llamativo y brillante. ...
  • 6.- Morado. ...
  • 7.- Rosa. ...
  • 8.- Marrón.
  • Psicologia 
    • Un estudio del “Institute for Color Research” afirma que un consumidor forma una opinión sobre un producto en menos de 90 segundos y que entre el 62% y 92% de esa opinión se basa, unicamente, en el color.
    • ROJO. ...
    • AZUL. ...
    • VERDE. ...
    • PURPURA. ...
    • NARANJA Y AMARILLO. ...
    • NEGRO. ...
    • BLANCO.

jueves, 18 de octubre de 2018

8 reglas esenciales para el rediseño de un logo




POR LUIGGI SANTA MARÍA ·


El rediseño de tu logotipo es una de las mejores maneras de ‘reinventar’ una marca, pero también es una de las más riesgosas. El cambio tiene el potencial de alienar a los clientes, así como de atraer a otros nuevos. Incluso los más expertos en el diseño de las corporaciones puede hacerlo mal, ganando una ración de críticas, sin piedad, por parte de la comunidad del diseño. Hubo un alto perfil de este ejemplo cuando Gap decidió desechar su nuevo logotipo tras una reacción de los consumidores. Generalmente, pudes evitar el desastre inminente, siguiendo unos principios fundamentales.


PRINCIPIOS DEL REDISEÑO DE LOGOS


1. Establecer por qué el cambio de marca es necesario

Antes de que una empresa comience su búsqueda de servicios de diseño, es importante entender por qué es necesario el cambio de marca. Es necesario identificar lo que tu empresa está cambiando sobre la marca actual y cómo tus objetivos, valores y principios se incorporarán en una nueva. ¿Es este un reposicionamiento de la marca actual, o simplemente una revitalización de los viejos valores? Saber exactamente lo que se quiere transmitir le dará forma a tu estrategia de marca.

Ejemplo: Fitness First
La compañía tiene una presencia global con más de 1 000 000 de miembros y 500 clubs. El nuevo logo caracteriza a una ‘F’ mayúscula y en Negrita, y un color más fuerte que representa poder, energía y fuerza. Esto ilustra el hecho de que la compañía está ahora en los primeros lugares de la industria y ha llegado para quedarse.





2. Definir lo que tu marca está esperando

El diseño de tu logo es la piedra angular de tu identidad de marca, por lo que la creación de un logotipo que de manera clara y concisa refleje el ethos detrás de la empresa, es el siguiente paso a dar. La marca de una empresa tendrá en cuenta los siguientes factores:
A qué se dedica el negocio
A quién brinda servicios
Quiénes son la competencia

Ejemplo: The Academy of Motion Picture Arts and Science (AMPAS)
El rediseño del logo de la Academia es el resultado de dos años de consultas y diálogo, y es el trabajo de la Agencia 180LA. El objetivo era reforzar los valores de la organización al “unir a la” A “de la Academia y la estatuilla icónica ‘. Ver el post de la Academia en el rediseño aquí.


20 reglas para crear un buen diseño

Revisando nuestra biblioteca, en los últimos días hemos vuelto a releer un libro de  diseño gráfico  muy recomendable no sólo para diseñad...